jueves, 4 de abril de 2013

Pacho Style

La familia de E. y S. se reúne una vez por semana para comer en amor y compañía. Estas comidas pueden tener múltiples desenlaces, pero, en cualquier caso, antes o después ambas intercambian una o doscientas miradas de horror que se traducen en “¿nosotras vamos a ser así?”. Y es que en cierta manera E. y S. sienten que tienen sus genes por castigo, sobre todo porque cada vez más a menudo al mirarse en el espejo o plantarse la una frente a la otra no pueden evitar detectar en mayor o menor porcentaje la marca de la casa. 
 Analicemos de qué características se compone el Pacho Style
  • Capacidad brutal de abstracción: Si os cruzáis con una de ellas y os parece que tiene toda la pinta de estar en los Mundos de Yupi, no lo dudéis: lo está. No le deis más vueltas. 
  • Contextualización exagerada: Al contar una historia, las Pacho se remontan a tiempos inmemoriales y no escatiman en detalles. Todo importa, desde la talla de calcetín del primo del amigo de la ex del protagonista de la historia que se va a contar a continuación a los pensamientos más profundos de una oruga con la que estaba soñando quien relata tres días antes de que sucediera lo que sea que es digno de contar. Y que no se le ocurra a nadie romper el hilo argumental, porque si no se remonta a antes de Cristo, la historia NO TIENE SENTIDO. La nueva generación Pacho -es decir, S. y E.- están mejorando esta cuidada capacidad de puesta en escena incluyendo además conclusiones finales y desvaríos varios al inicio de cada historia, lo que lejos de confundir al receptor como estáis pensando, le introduce magistralmente para poder adaptar sus reacciones a la narración.*
  • Empatía extrema (como veis, las racanerías no van con ellas: todo es a lo grande): Dícese de la capacidad de ponerse en el lugar del otro SIEMPRE llegando al nivel de justificar lo injustificable. Al fin y al cabo, aunque de primeras parezca que alguien merece ser quemado/a en la hoguera, seguro que una tristísima historia familiar o personal le empujó a actuar como un capullo/a, y eso, hay que entenderlo

  • Dramatización máxima (qué os decía…): no se apellidan Bardem, pero llevan el teatro en las venas. Cualquier pequeña alegría o contratiempo supone una escenificación merecedora de un Oscar, porque de estas pequeñas cosas viven en el seno de la familia Pacho. La vida es demasiado aburrida para no dramatizarla, aunque el mundo no esté preparado para tanto talento y acabe desperdiciado, rechazado, desaprovechado, podrido en cualquier basura, en cualquier rincón de cualquier ciudad sombría y lluviosa, donde la vida no tiene valor y el dinero todo lo puede, y nadie escucha jamás el sonido de las lágrimas por encima del claxon de los coches que inundan las calles de suciedad, como sucias están las almas de quienes los conducen… Ehm… ¿por dónde iba? ¡Ah, sí! Que les gusta el drama más que a un niño un chupachups, pero a Dios pongo por testigo… Bueno que no necesita más explicación esto.  
  • Hierbas mode on: Aunque son temperamentales por naturaleza, lo cierto es que gracias a la Pacho-Imago Primordial fluyen hacia el zen como un riachuelo se deja caer entre piedras perfectamente redondeadas en la cima de una montaña envuelta en aire puro y canto de pajarillos felices. Keep calm and eat chocolate es la enseñanza (también vale infusionar hierbas varias o darse a la lectura).  
  • Deleite en el arte de asustar (y asustarse): La vida está llena, llenísima de peligros. Suerte que existe el reenvío de powerpoints para alertarnos de ello y las Pacho para difundirlos. Vosotros, simples mortales, pensareis que se trata de leyendas urbanas, pero habéis de saber que todo aquello en formato ppt, acompañado de música de Enya y letras de tipografía itálica es VERDAD VERDADERA. Y eso lo saben aquí y en la China. Así que no os atreváis a coger el móvil si un número que no está en vuestra agenda os llama, porque será alguien que desde “el Brasil” os deje la tarjeta de crédito a 0; no bebáis a morro las latas, que están llenas de pis de lémur y por favor, POR FAVOR, jamás digáis vuestro nombre completo a nadie a quien no hayáis visto por lo menos cincuenta y cuatro veces, porque podría ser un psicópata que quiere mataros y enterraros por el puro placer de cavar un hoyo. Por cierto, ¿os habéis parado a pensar alguna vez que es imposible que exista “medio hoyo”? Reflexionadlo.  
  • Antes muertas que sencillas: las mujeres Pacho han sido siempre, son y serán más chulas que Carmen Lomana a pesar de tener menos posibles. Para meter la cabeza en cualquiera de sus armarios es necesario llevar brújula, un mapa del lugar que sea (por puro postureo se recomienda que tenga aspecto viejuno, color sepia y una X marcada en algún lugar) y avisar en casa de que no te esperen para cenar. A simple vista pudiera parecer que muchas prendas se repiten pero NO: todas y cada una de ellas son absolutamente necesarias e imprescindibles, desde esa boa de plumas rojas a esas Martens plateadas pasando por todas las chaquetas negras que los diseñadores de Zara han tenido a bien de reeditar. Y si de repente se dan cuenta de que les falta algo súper básico en sus cajones no dudéis que pararan todas sus actividades programadas (y las de quien se cruce en su camino) por ponerse rumbo al Corte Inglés/Mango/Blanco (para gustos, ya se sabe) para iniciar la busca y captura de tan codiciada prenda. 
  •  Hay que saber qué tiempo hace. Donde sea, da igual si estás en la tranquilidad de tu salón o en Siberia, una Pacho siempre se interesa por las condiciones meteorológicas. Sabrás que estás hablando con una Pacho cuando después de contar que has visto una aurora boreal o un calamar gigante buceando solo preguntará:  "¿Y qué tal hace?". 
  • No sin mi postre: ¿terminar de comer y que no te quede espacio para una fruta de Aragón, un lacito o un rosco de vino**? Eso es impensable y casi una ofensa en Casa Pacho. 
  • Singing and dancing are the way of life: Toda Pacho que se precie lleva el ritmo en las venas, aunque no es ese ritmo que os estáis imaginando para nada. No hay movimientos sexys ni voces prodigiosas, más bien son aleteos de pollo con pisada de uva y canturreos espantaelefantes. Está totalmente prohibido genéticamente que suene Elvis y no honrarle como está establecido, o escuchar un vals y no agarrarse al primer ser humano que pase por al lado y marcarse un bailable en toda regla.
  • Generosidad estúpida: cualquier persona de este planeta intenta escabullirse de las cosas que no le apetece hacer, pero las Pacho se meten en el ojo del huracán sin que nadie se lo pida. Te querrán arreglar la vida y ofrecerse absolutamente para todo aunque no les apetezca nada en absoluto. Además, no les importará desprenderse de cualquier cosa que otro ser sintiente se atreva a admitir que le gusta: - ¡Qué bonito paragüero! - ¿Te gusta? Llevátelo - No, mujer, sólo comentaba que está bien… - Si no me importa, no lo uso. - Que no hace falta, de verdad. - QUE TE LO LLEVES - Vale…. - (¿Y ahora dónde pistacho pongo los paraguas…?) ¿Quieres los paraguas también? Si aquí casi no llueve… 
  • Obsesión concentrada en el Lago de los Cisnes, Sonrisas y Lágrimas, Lo Que el Viento se Llevó y El Mago de Oz. 
  • Gusto por los hombres D&D: Divertidos & Destructivos, lo que es un bien y mal de toda la vida. 
 *Hay que aclarar que tanto E. como S. comprenden esta contextualización y desenchufan hasta que la historia va al turrón, dejando libertad de desvariar durante un máximo de 10 minutos (si son por teléfono no debería pasar de 3, que está caro el asunto y total, no es más que un adelanto monologado de lo que sucederá al final de la historieta).
 **Este tema da mucho –demasiado- de sí, así que otro día explicamos lo que significa de verdad insistir y la tradición de tomar dulces típicos a destiempo como buenos antisistema que son en esta estirpe.



Seguís pensando en el medio hoyo, ¿a qué sí?

jueves, 24 de enero de 2013

El post



 En estas conversaciones nocturnas que se gastan las Pacho, siempre hay tiempo para el desvarío y la invención. Hoy, sin venir a cuento, hablamos del hambre de lobo que te entra después de salir de verbeneo nocturno.

E.- Me ha venido una idea. - Aquí nos imaginamos a S. pensando "a ver qué nueva ida de olla" - Hay mucha gente que conocemos que trabaja por la noche, ¿no? Incluso mucha gente que sale de fiesta, y todos
comemos o comen algo antes de irnos pa casa. Esa comida no es exactamente un desayuno y no tiene nombre. Deberíamos inventar uno... Zuckerberg no oigas... Podría ser..."el post". "Vamos al post y a la cama"."- ¿Ah y a dónde vais al post?- Hoy toca Átomo-". ¿No lo ves claro?

El post soñado de E.
S.-  Me parece bien, ¿pero cuál es la necesidad de inventar un nombre? Por el norte lo llaman almuerzo.
E.- ¿Ves? Porque hay gente que tiene un nombre para eso. Está claro que hay un vacío linguístico.
S.- Es verdad, no sé qué nombre recibe esa comida, pero el caso es que se estila mucho en Charrolandia. Todo el mundo se hace un Leonardo o algo antes de irse pa casa, o va al 24 a por una mierda de panini carísimo e inmasticable.
El post soñado de S.

E.- Ya, y que da el ardor de la muerte.
S.- Acaba con tus euros y con tu saliva, porque además fíjate que nadie se coge nada para pasarlo, rollo agua.
E.- No no. Y mueres.
S.- Yo he comido un trozo de pizza de ésas sobria, y te aseguro que es lo mas añusgante que he comido en mi vida. Es como plastilina al microondas. Vamos, que dirá papá de los volovanes, pero un día le llevo a comer eso y utilizará la palabra seco con más propiedad. - El padre de las Pacho tiene ese adjetivo estrella para definir todo lo que no le gusta comer, que ya es mayorcito pero aún se le hace bola.
E.- Jajajajaaa, ¡se muere! Bueno los volovanes tampoco son el colmo de la jugosidad...
S.- Dirá: un vaso de agua por dios. - En este momento suele ocurrir que alguna piensa "muero de la sed" de tanto hablar de ello, y al exteriorizarlo ambas beben un vaso de agua al unísono, ¡glup!-
Además, te intentan hacer creer que hay de diferentes cosas, y todo es plastiquete con sabor a plastiquete. Pueaaaag!
Señoras con un panini del 24h en la cabeza.
E.-  Totalmente. Podemos llamar a la comida esa "el plastiquete". Los catalanes dirán: "Vamos a hacer un plastiquete eh", o "Vamos a hacer un post".
S.-  Jajaja, sí! Un post y plegamos.
E.-  O después de plegar hacemos un post, dependiendo del momento.
S.- Mmmm venga, vale. Aunque eso del post he de decir que da lugar a errores. Antes cuando me has escrito esa parrafada sólo he leído lo último que ponía algo así como "hacemos un post y a casa", y pensé que estabas hablando del cigarrito de después. Será que estoy obsesionada con ambas cosas.
E.-   Oye pues podría sonar. Puede haber un contexto picarón o no.
Momento ohm.
S.-   A esas horas siempre el contexto es picaruelo. Ya sabes que a partir de las 2 no pasa nada bueno.
E.-  ¿De las 2? El clic de locos es a las 5. Pero hay un algo antes.
S.-  Eso dicen en Cómo conocí a vuestra madre. Hay toda una teoría horaria de la noche, eh! Hay horas muy clave.

Ya sabéis, lectores, cuidado con usar "el post" en según qué momentos, que no queremos poner en circulación una palabra que de lugar a error. O sí...

viernes, 11 de enero de 2013

Doña Pito Piturra, fenómeno hipster.


Por las noches, antes del "cada mochuelo a su olivo" o "buenas noches hasta mañana, los reyes y los utus nos vamos a la cama", las Pacho se echan un parlao y se ven un capítulo de alguna serie, cada una de su enganche correspondiente.


S.- Voy a verme un Community, hoy me apetece más Abed que Draper. Y a sobar. Mañana me espera una laaaaaaaaarga mañana de trabajo.- S. es una muchacha muy estudiosa y uno de sus últimos quehaceres es el análisis de un personaje, película, libro o acontecimiento relevante. Esas cosas le mandan de deberes, sí.- Lo primero que he pensado era hacerlo de Mad Men o de Don. Estoy enganchada a esta mierda.
E.- ¡¡Pues hazlo de Dooooooooooooon!!! - E. es  una pesada ultrafan de Mad Men.


El Hombre.

S.- Lo segundo q he pensado ha sido: - ojo - Doña Pito Piturra.   
E.- ¿¡Qué diceeeeeesssssss!? ¡¿Por qué has pensado eso?? ¡¡Jajajajajajajajaajajaaaaaa!! - E. ya no puede parar de reír. 
S.- No sé. Cosas que se vienen a mi cabeza de chorlito.
E.- Eso estaba super escondido en mi cabeza. ¿Por qué lo has sacado? Pues de eso no lo hagas. 
S.- No, de eso no. Aunque sospecho que sería la ostia de hipster.
Y ahora un globo, dos globos, tres globos.
E.- Pues seguramente. Porque coges el concepto nostalgia friki. 
S.- Nostalgia friki y pseudodesconocida. Seguro que Doña Pito Piturra no estaba en todos los hogares. Eso le da un plus en la escala de modernismo.
E.- Pues una vez que sacas algo así del armario te encuentras con los mas raros seguidores, atormentados por unos padres que presentaron a una tal Doña Pito. Que esto da lugar a muchos errores. 
S.- A partir de ahora voy a ir diciéndole a la gente: ¡¡¡Doña Pito Piturra!!!!. A ver qué pasa.
S.- Pues depende a quién, y de cuán alto se lo grite. La idea de dar miedo a la gente no te creas que me desagrada. 
E.- Jolines. Lo he tenido que buscar, porque estaba diciendo yo para mí: Doña Pito Piturra tiene... un rabo... no... eso era Ramón Rodríguez o su perro... y ya he leído: "Doña Pito Piturra tiene unos guantes". Ya puedo dormir. Menos mal porque me estaba volviendo majara. Luego se quejaba el padre de el ciempiés al revés - E. era una poetisa infantil incomprendida - pero cuidao, esta señora.
S.- Una grande, total.
E.- Ay, me sigo riendo y esto va a Las Caries. - Como se puede comprobar, las amenazas se hicieron realidad.
S.- ¿El qué? ¿Doña Pito Piturra? ¡Jajajajajaajajaaa!


Gloria Fuertes en pleno proceso creativo.
Aclaración para neuronas lentas o cerebros espesos: Doña Pito Piturra es un poema de Gloria Fuertes que os copiamos a continuación. Filosofía pura.


DOÑA PITO PITURRA
Doña Pito Piturra
Tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
Muy elegantes.

Doña Pito Piturra
Tiene un sombrero,
Doña Pito Piturra
Con un plumero.

Doña Pito Piturra
Tiene un zapato,
Doña Pito Piturra
Le viene ancho.

Doña Pito Piturra
Tiene toquillas,
Doña Pito Piturra
Con tres polillas.

Doña Pito Piturra
Tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
Le están muy grandes.

Doña Pito Piturra
Tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
¡lo he dicho antes!




viernes, 4 de enero de 2013

Limones y bichos

Esta entrada  empieza como algunas series o películas, que antes de contarte nada de lo que pasa, para ponerte en situación, te enseñan un título que dice algo así como....

                                                     TWO WEEKS AGO

Antes de Navidad ya estaban las Pacho haciendo planes vacacionales, pero lo más importante es dejar todo bien atado en el hogar que abandonas para dirigirte durante dos semanas a casa paterna a que te ceben.

S.- Yo por si acaso me veo los Draper y me como mi fruta. Hoy he comido las raciones de fruta que le corresponden a toda mi comunidad.- S. está en todo, devolver los dvds a la biblioteca y no dejar posibles armas biológicas para la vuelta. Toda una chica de pro.

E.- Haces bien, no vaya a ser.


S.- Porque claro compré fruta y yogures como para estar aqui más días. Y ahora de repente pues me lo tengo q comer a lo Joey.
 
El mejor amigo de pato de la muerte.

E.- Fruta a lo Joey no puede ser. Tendría que ser fruta rellena de patatas. Fruitas. Fritas. Ja ja ja!.- E. se hace gracia a sí misma con el chiste charro-catalán que se acaba de montar en su cabeza.


S.- Menos mal q en mi nevera es lo único perecedero q hay. Tengo una cerveza que lleva ahi dos meses y unos limones que llevan el mismo tiempo y cada vez son más pequeños. 

E.- Bébete la cerveza con Drapeeer! 

S.- A veces pienso en hacerme un zumo con ellos - los limones, no los Drapers - pero me parecen simpáticos. 

E.- Vas a tener limones verdes, lo sabes. Mohosos. 

S.- Crees que además de empequeñecer cambiarán de color?. Pequeños y verdes uhmm. ¿Se van a convertir en elfos? Qué navideños mis limones. Bueno venga, mañana me hago un zumo con ellos. 

E.- Igual te salen caritas de elfos como las de Belmez esas.- Wtf?!!. 

S.- ¿En las paredes? 

E.- En las paredes no, en los limoneeeees! 

S.- Qué miedor. A la Sandri le asustaría, sólo con decirle: "las caras", se asusta. Como tú con las manos.- Antaño cuando las Pacho eran unas tiernas infantes, S. echaba a E. de su habitación si se mordía las uñas, porque le poseía la grima suprema. Y era o eso o amenzar con que unas manos iban a salir de debajo de la cama y a saber lo que te hacían. Y eso que es la pequeña.


 

S.- Bueno este verano se lo dije y dijo que lo había superado. Pero entonces encontré un mega saltamontes disecado. Lo cogí y descubrí que su gran miedo ahora son los saltamontes y que pasa de las caras. Aún así le dejé el cadáver en su jardín para q se le apareciera su espíritu.

E.- Pobre Sandriiiii!

S.- Yo me imaginaba que se le iba a aparecer vestido de coronel, no sé por qué. Eso no se lo dije, igual le hubiera dado demasiado miedo.

E.- Menudas pesadillas surrealistas. Me la imagino total, poniendo cara de Sailor Moon.


S.- Fue muy gracioso porque lo cogí del suelo en plan alaa vaya cacho de saltamontes, y ella "Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahh!! ¡Llevo 4 días intentando echarlo de la habitación!" Sin tocarlo. Hay mucha gente que teme a los saltamontes y no entiendo por qué. Son unos bichos majos dentro de que los bichos no suelen serlo.- Próximamente abriremos otro capítulo sobre otros bichos, pero eso será más adelante.

E.- Desde luego más majos que una escolopendra son.

¿Y por qué una escolopendra? Ah, eso lo descubriréis en próximas entregas, lectores.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Folk Kong

Padre de S. y E.(Sí, hoy contamos con un invitado especial) - ¿Habéis visto la catedral con los andamios?

S.- Sí, parece el Empire State, mola un montón.

P.- Si, sí, a ver si voy a hacer unas fotos.

E.- ¿Habláis de la catedral de aquí, de la nuestra?

S.- Síiiii, ¿no la has visto? Sólo le falta King Kong

E.- Hagamos un montaje con photoshop. ¡No, mejor! ¡¡¡Que el Mariquelo se vista de King Kong!!!¿Cuántos años lleva subiendo a la catedral?¿Cómo es posible que no se haya disfrazado de King Kong todavía? ¿Está bobo ese hombre?



En este momento la conversación intenta desviarse. Padre de S. y E. aporta datos históricos, pero E. sigue obcecada. Ni terremoto de Lisboa ni lechugas. Eso no interesa a nadie.

E.- ¿Y si le mandamos un disfraz de King Kong?

S.- Podemos hacerlo, pero mejor en las fechas próximas a la subida, para que no le cueste hilar al hombre.

P.- Podéis mandarle también la escena de la peli. Así, por pistas.

E.- Pues sí, porque si no igual le llega un disfraz de mono y dice ola k ase.



domingo, 16 de diciembre de 2012

Paranoia y Albal siempre van unidos

S.- Jolín, la tele qué mierda es, ¿no? Yo a las horas que la pongo siempre hay lo mismo y todo es una basura. Antes pillaba Hora de Aventuras a todas horas, pero ahora he cambiado la hora de comer y sólo están los vecinos esos todo el rato. Esta noche hasta me he soñado con ellos. Basta ya. 


E.- ¡Ya te digo! Yo el otro día pensé, y juro que sólo LO PENSÉ, ¿eh? De verdad. No se lo dije a nadie, ni lo escribí ni nada, en serio. Sólo PENSÉ que me molaría saber qué hay cada día porque no tengo ni idea de qué ponen los lunes ni los martes y así y bueno, PENSÉ que estaría bien saberlo por si me quiero enganchar a algo pues saber cuándo es. 
S.- ¿Y? 
E.- Pues que al día siguiente a primera hora de la mañana recibí un e-mail informándome de la programación. ¡Pero te juro que no sé por qué! Yo no me he suscrito a nada y sólo LO PENSÉ, de verdad! 
S.- ¡Pero qué miedo! ¿Quién te manda esoooo? 
E.- ¡No sé! – E. procede a enseñarle el mail a S. por si dudaba de su historia para no dormir. El remitente no es nadie más que un tal Programación de apellido Tv – Y es que encima no te creas que me mandan la programación en general, nooooo! Me mandan lo que echan a partir de las 10. Y desde ese día me llega tooooodas las mañanas. 
S.- ¿Crees que Zuckerberg se ha metido con su copa de coñac en tu cerebro? 
E.- No lo sé pero creo que voy a empezar a ponerme papel albal en la cabeza. Voy a ser una de esas personas. 

Zuckerberg o la liga de beisbol controlan nuestros pensamientos

S.- Pero, ¿cómo es posible? Porque yo entiendo que a partir de las conversaciones pues cojan palabras y te pongan anuncios relacionados, ¿no? A mí hubo una época que tanto hablar de bodas pues sólo me salían anuncios de anillos y lunas de miel y así… y cuando pasaron un par de meses me salían de bebés y cunas. Supongo que porque sería el ciclo natural del supuesto asunto. 
E.- Ya, pero es que yo sólo LO PENSÉ. Voy a ver qué me anuncian ahora… - E. comprueba la barra lateral de su Facebook - ¡Dios! No tengo ni un anuncio!!! Claro, como me leen el cerebro ya no les hace falta!!!!


martes, 11 de diciembre de 2012

El WASSAP motherfuckers





Caminando por la calle laralaláaa iban las Pacho debatiendo sobre la tecnología, la hipercomunicación y la estupidez humana, temas que siempre nos gustan. El origen, una familia amante de las teclas y los colorines.

S. – He conocido a un gnoooooooor y a su padre.
E. - ¿Padre gnor?
S. – No, padre majete. Es un señor ultrafeliz y campechano con sus rituales superrutinarios como tomarse dos cafés al día más o menos a la misma hora. Y juega a las tragaperras. Siempre. Todos los días. Es fuerte porque el hijo con 25 años menos se le ve que va exactamente por el mismo camino, sus dos cafés al día, su partida, sus cosas de gnor. Lo peor es que está todo el día conectado a su tablet contando a quien quiera escuchar (o no tenga más remedio) curiosidades de interné, o lo que es lo mismo, datos estúpidos.
E.- ¿Pero en qué plan?
S. – En plan un orangután en la China mea al año 300 veces su peso. O un mapache en la India ha aprendido a escribir sánscrito.
E.- ¡Qué pesaooooooooooo!



S.- Y no contento con eso, el otro día se puso en plan pecho palomo a decir que no había mirado en móvil en no sé cuánto rato y tenía la asombrosa cantidad de ¡6! mensajes de wasap.
E.- Pero ¿por quéeeeeeee hace eso la gente?! – E. renuncia a tener wasap, lo que muchas veces atrae como moscas a listillos que, como el gnor que nos ocupa, se pavonean de los cienes y cienes de mensajes que tienen. Ella sabe que eso es bien normal, pero no rechista. Asiente y sonríe. – ¡Hay muchas personas que hacen eso! (No daremos nombres para evitaros los tomatazos callejeros, presumiditos.)
S.- Es que no entiendo yo tampoco, qué necesidad.
La culpa es de la caca.

E.- Había unas chicas detrás de mi en el bus que tenían todo, ¡TODO! Iban diciendo: “Pues el otro día vi por Tuenti…”, “Me mandó un privado por Facebook…”, “Me escribió un wasap y me dijo…”, “Me mencionó por Twitter…”, “Le mandé un mensaje para felicitarle…”, “Tía, qué fuerte, ¿le mandaste un mensaje?”, “Sí, tía”. Puf, me da agobio de pensarlo, ¿te imaginas nuestros 15 años así?

Seguro que nos hubiera pasado algo así...
S. – La verdad es que desde que fuimos adolescentes han cambiado muchísimo las cosas – Momento abuelo Cebolleta que apunta a que nos vamos haciendo mayores, claramente- pero me acuerdo de las vueltas que dábamos al parque si un día no nos encontrábamos con Fulanito - (póngase aquí el nombre del que fuera motivo de los suspiros de S. en ese momento) – y empezabas a imaginar: ¿estará en el pueblo?, ¿le habrán castigado?, ¿se habrá muerto? - este punto drama aún no lo ha perdido. 


E.- Puf, ¿y cuando tenías que llamar por teléfono a un chico, o él te llamaba a ti? Cotillismo y guasita en casa uuuuuuuuuuhhhh te llama un chicoooo uhhhh quién eeeees… aunque fuera el feo de clase para hacer un trabajo. Esas cosas se han perdido, ya no hay esa valentía.
S.- Ya, ahora un puto wasap y ale, ya está hecho.
E.- Pues yo me alegro de haber vivido así mis 15.
S.- Pues yo seguro que hubiera ligado más.
E.- A lo mejor, pero menuda calidad chunga de ligoteo.


Para que veáis, no se ha mencionado un solo gato en toda la conversación. A veces, las Pacho saben hablar de otras cosas.